Mostrando entradas con la etiqueta vino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vino. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de octubre de 2008

El Origen de la Insurgencia

(Poética y de la Otra)
Me piden que escriba un poema.
Algo poderoso, algo social.
Un poema que hable de nosotros los pobres.
De los niños sin zapatos
De las casas de cartón
De los pasajes inundados.

Me piden que escriba
Sobre las 120 lucas mensuales,
De las 12 horas de trabajo intenso
De la humillación,
De la piel oscura.

Me piden que me ría un poco
De los chistes del gobierno,
De las tasas de interés, de la escasa cesantía
Y de lo graciosos que resulta eso del país en vías de desarrollo.

Y escribo un poema
Y me río, y me río con ganas.
Y lloro,

Una cerveza señores!
O un poco de agua para reírme con muchas, muchas más ganas.
Agua señores para decirle a ese de la cruz
Que lo transforme en vino.

3, 15, 40 minutos.5 horas.
Y saben algo? No sucede nada.
El mismo tipo se queda ahí,
En su cruz, mirando al cielo
Mientras el agua sigue siendo tan incolora como siempre.

Salgo a la calle a buscar un poco de vino
Y saben que encuentro señores?
Los mismos chicos de siempre sentados en la cuneta
Macheteando para un cigarro suelto.
Las niñitas con pubertad precoz,
Los sátiros escondidos en los árboles.
Las chicas con corbata,
Mi ex con taco alto.
La profesora de religión en la esquina
Moviendo su cartera.

En cada cuadra una iglesia evangélica,
En cada barrio una iglesia católica,
En cada casa un pendejito fumando marihuana.

Esto es chile, señores?
Es este el país de allende?
El de las grandes alamedas?
Es este el país de poetas?

No puedo escribirle un poema a la luna
Mientras un viejo borracho gime en el suelo.

Camino, escapando de todo esto.
Al medio de la calle hay una barricada.

Los observo de lejos:
Son los locos…
La escoria de la sociedad.

Me acerco:
No tienen vino, ni cerveza.
Tienen fuego: calor para esta noche fría.
Me dicen que son exiliados,
rebeldes
incomprendidos.

Los locos ya no tienen lágrimas para llorar
Y parece que yo tampoco.
Les cuento sobre mi búsqueda frenética
Y ellos... me dan la bienvenida.

De este mundo que gira rápido
Prefiero quedarme fuera.
Sin vino, sin cerveza,
Sin plata para comprar.

Después de todo escribo un poema social.
Ya no me río

Ya no lloro.